El exdirector de Desarrollo Fronterizo, Jarlen Garrido, cuestionó la decisión de la Cancillería colombiana de no participar en la XV Cumbre Mundial de Migración, al considerar que se perdió una oportunidad clave para visibilizar la grave crisis humanitaria que enfrenta Maicao, La Guajira, por el masivo flujo de migrantes venezolanos.
En entrevista concedida a un medio local, Garrido manifestó su inconformidad con la ausencia del Gobierno en el foro mundial, al señalar que se trataba de un espacio estratégico para plantear soluciones y exponer la situación de Maicao ante la comunidad internacional.
El exfuncionario recordó que Maicao es uno de los municipios más impactados por la migración venezolana en la última década. Según explicó, el asentamiento de La Pista concentra a más de 15.000 personas en condiciones precarias, sin agua potable, alcantarillado ni servicios básicos.
Garrido advirtió que la crisis ha derivado en microtráfico, inseguridad, desnutrición infantil, mendicidad y un aumento superior al 200 % en la informalidad laboral. Señaló además que los servicios públicos del municipio ya eran insuficientes para sus 200.000 habitantes, lo que agrava la situación de la población de acogida.
El exdirector lamentó que de las más de 25 organizaciones internacionales que brindaban asistencia humanitaria en Maicao, hoy solo permanezcan dos, lo que deja a miles de familias en un estado de alta vulnerabilidad.
Garrido cuestionó la posible influencia política del presidente Gustavo Petro frente al gobierno venezolano como causa de la ausencia oficial en la cumbre. Sin embargo, destacó que líderes locales trabajan en un informe para presentar la realidad de Maicao en el marco del encuentro internacional, evitando que el tema quede relegado.