Con el apoyo del Fondo Paz y FINDETER, el Gobierno nacional inauguró una moderna sede educativa en la comunidad wayuu de Yawaka, en La Guajira. Esta obra permitirá que los jóvenes culminen su educación media sin tener que abandonar su territorio, marcando un hito histórico para la región.
Una obra histórica para la educación wayuu
La nueva institución educativa de Yawaka es considerada un sueño cumplido para la comunidad wayuu. La obra fue ejecutada por el Fondo de Programas Especiales para la Paz (Fondo Paz) y la Financiera de Desarrollo Territorial (FINDETER), con el propósito de garantizar acceso a educación media en zonas rurales y fortalecer la permanencia escolar.
La sede fue diseñada tras un proceso participativo de diálogo y talleres con la comunidad, y cuenta con tres aulas multigrado, baterías sanitarias, zona administrativa y una Unidad Comunitaria de Atención (UCA) equipada con espacios pedagógicos y cocina.
Educación con identidad cultural
Rosmeri Camargo, etnoeducadora y madre de familia, celebró la inauguración de la escuela:
“Esta infraestructura es otro nivel; sé que muchos jóvenes se animarán a estudiar porque ya cuentan con una bonita y digna escuela”, afirmó.
Hasta ahora, los jóvenes de Yawaka solo podían cursar hasta noveno grado, lo que los obligaba a desplazarse a otras zonas para continuar su formación.
“Mi anhelo es terminar mis estudios en mi territorio, ahora más con este nuevo salón”, expresó Julio César González, representante estudiantil wayuu.
La UCA: un espacio para la niñez y la comunidad
La obra también incluye una Unidad Comunitaria de Atención (UCA), destinada al desarrollo integral de la primera infancia.
“Mi hija será beneficiada, así como los demás niños pequeños. Ahora cuentan con un espacio hermoso y juegos didácticos; antes no teníamos nada”, destacó Sheila Noriega, habitante del sector.
La UCA busca promover el aprendizaje temprano, el juego y la alimentación saludable como pilares del desarrollo educativo en las comunidades indígenas.
Un avance en inclusión y construcción de paz
Yesith Ojeda Camargo, autoridad tradicional wayuu, resaltó el impacto del proyecto:
“Desde los tiempos de Rojas Pinilla no se realizaban obras de esta magnitud. Esta es la primera megaobra que se hace aquí; ningún gobierno anterior nos había apoyado”.
El proyecto representa un avance en el cierre de brechas sociales y en la transformación de las condiciones de vida de las comunidades wayuu. Asimismo, refuerza la identidad cultural y contribuye a la construcción de paz a través de la educación.