El abatimiento de ‘El Mencho’ cierra un capítulo clave en la historia reciente del narcotráfico en México. Nemesio Oseguera Cervantes murió en un operativo federal en Tapalpa, Jalisco, tras más de una década evadiendo la captura.

La construcción de un imperio criminal
Originario de Michoacán, Oseguera Cervantes pasó de una comunidad rural a liderar una de las organizaciones criminales más poderosas de América Latina.
Tras su paso por Estados Unidos y su deportación, se integró a estructuras del narcotráfico que luego darían paso a la consolidación del Cártel Jalisco Nueva Generación, grupo que expandió su influencia a gran escala.
El CJNG logró presencia en múltiples estados mexicanos y consolidó rutas internacionales para el tráfico de drogas sintéticas hacia Norteamérica.
El grupo fue vinculado a ataques contra fuerzas federales, bloqueos masivos y atentados de alto perfil.
Entre ellos, el ataque en 2020 contra el entonces jefe de seguridad de Ciudad de México, así como el derribo de un helicóptero militar en 2015. Estas acciones consolidaron la reputación del cartel como una de las organizaciones más violentas del país.
Impacto regional y escenarios futuros
La muerte de ‘El Mencho’ representa uno de los golpes más significativos contra el crimen organizado mexicano en los últimos años.
Sin embargo, expertos advierten que la desaparición de un líder no necesariamente implica el debilitamiento inmediato de la estructura criminal. Pueden surgir disputas internas o fragmentaciones que incrementen la violencia.
Para América Latina, incluidos corredores estratégicos que conectan con el Caribe y Colombia, la reorganización del CJNG podría modificar alianzas y dinámicas del tráfico internacional de drogas.