Washington, 24 feb (EFE/AFP/Reuters) – Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos abordaron en la noche de este martes en el Océano Índico al buque petrolero Bertha, al que acusan de haber violado el bloqueo marítimo impuesto a operaciones de crudo en el Mar Caribe y de haber intentado evadir esa medida al huir hacia aguas lejanas.
El Departamento de Defensa estadounidense (identificado en comunicados oficiales como el “Departamento de Guerra”) informó en un mensaje en X que sus fuerzas ejecutaron un “derecho de visita, interdicción marítima y abordaje” del Bertha sin que se reportaran enfrentamientos o heridos.
Según el Pentágono, la embarcación “operaba desafiando la cuarentena establecida por el presidente Donald Trump sobre buques sancionados en el Caribe e intentó eludirla” antes de ser interceptada en el área bajo la responsabilidad del Comando Indo-Pacífico (INDOPACOM).
Tercer buque capturado tras huir del Caribe
Estados Unidos explicó que el Bertha es el tercer petrolero capturado en el Índico por las mismas circunstancias tras los casos del Aquila II y el Veronica III, también interceptados después de intentar escapar del cerco estadounidense partiendo del Caribe. “Tres embarcaciones se pusieron a la fuga y ahora las tres han sido capturadas”, subrayó el Departamento de Defensa.
El Bertha, con bandera de las Islas Cook, forma parte —según datos de seguimiento marítimo— de un grupo de alrededor de 16 tanqueros sancionados que habrían tratado de evitar las medidas de Estados Unidos en aguas caribeñas. En algunos casos, estas embarcaciones habrían cambiado de nombre o falsa posición GPS para dificultar su rastreo.
Bloqueo marítimo y sanciones
Desde diciembre de 2025, la Administración estadounidense aplica una “cuarentena” marítima sobre buques sancionados que entran o salen de Venezuela como parte de la denominada Operation Lanza del Sur, que busca limitar la exportación de crudo venezolano y sus posibles vínculos con Cuba.
El bloqueo se inscribe en un contexto de fuerte presión económica hacia Caracas y La Habana, ampliando el uso de sanciones extraterritoriales y operaciones navales de alto alcance. Estados Unidos sostiene que incluso en aguas internacionales sus fuerzas pueden perseguir y abordar embarcaciones que violen sus prohibiciones, mientras que críticos expresan dudas sobre la legalidad de estas detenciones más allá del Caribe.