La Institución Universitaria de Barranquilla se suma a la transición energética con la instalación de paneles solares en su sede Plaza de la Paz, una iniciativa liderada por la Alcaldía que busca reducir el consumo eléctrico y avanzar hacia un modelo más sostenible en la ciudad.
De acuerdo con la administración distrital, el sistema permitirá generar cerca de 15.000 kWh de energía limpia, lo que representa una reducción significativa frente al consumo mensual actual de la sede, que alcanza los 35.000 kWh. Este avance no solo apunta a disminuir la dependencia de fuentes tradicionales, sino también a mejorar la eficiencia en el uso de los recursos públicos.

El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, destacó que este tipo de proyectos tienen un impacto más allá de lo económico. Según explicó, la implementación de energías limpias en instituciones educativas contribuye a formar ciudadanos más conscientes frente al cuidado del medioambiente, al tiempo que reduce costos operativos.
Con la puesta en marcha de este sistema, se estima una disminución del consumo energético entre el 25% y el 50%, lo que se traduce en ahorros importantes para la institución. En el plano ambiental, el impacto también es significativo: se proyecta una reducción cercana al 30% en la huella de carbono, evitando la emisión de unas 25 toneladas de CO₂ al año.
Este proyecto se suma a una estrategia más amplia con la que Barranquilla busca consolidarse como referente del Caribe en innovación climática. Entre los avances, se destaca la modernización del alumbrado público, que convirtió a la ciudad en la primera capital de América Latina con cobertura total en tecnología LED, con más de 73.000 luminarias instaladas.

La gerente de Ciudad, Ana María Aljure, también resaltó que se avanza en la construcción de un parque solar que permitirá abastecer parte del alumbrado público y generar empleo. Según indicó, el proyecto contempla la instalación de más de 7.600 paneles solares que cubrirán inicialmente el 40% de la demanda, con miras a alcanzar el 100% en una segunda fase.
Además, el Distrito adelanta la creación de una comunidad energética que beneficiará a cerca de 700 familias, permitiéndoles generar y gestionar su propia energía renovable. Estas acciones se complementan con proyectos de autogeneración en colegios, centros de salud y otras edificaciones públicas, fortaleciendo la apuesta por un modelo energético más limpio y eficiente.