Después de que las autoridades descartaran una denuncia de abuso sexual que generó conmoción en Bogotá, el ciudadano estadounidense involucrado anunció que emprenderá acciones judiciales contra quienes grabaron y divulgaron los videos que lo señalaron públicamente.
La controversia comenzó el domingo en el barrio Navarra, donde varios vecinos observaron una escena en el balcón de un apartamento y consideraron que se trataba de un presunto abuso contra un menor de edad. El hecho fue registrado en video y compartido masivamente en redes sociales, provocando una rápida reacción ciudadana.
La Policía llegó al lugar y encontró en el inmueble a un ciudadano extranjero, una mujer y tres menores de edad. Debido a la gravedad de las denuncias y al ambiente de tensión que se generó en el sector, las autoridades procedieron a realizar las actuaciones correspondientes mientras se adelantaba la investigación.
La situación se tornó compleja cuando un grupo de residentes se congregó frente al edificio exigiendo castigo para el hombre. El nivel de indignación fue tal que las autoridades debieron desplegar un importante operativo de seguridad para evitar agresiones y garantizar el desarrollo del procedimiento.
Análisis forenses cambiaron el rumbo del caso
Las pesquisas avanzaron rápidamente y los resultados obtenidos por los investigadores mostraron un panorama completamente distinto al que inicialmente se difundió en redes sociales.
Según fuentes judiciales, el menor explicó que el ciudadano estadounidense trataba de calmarlo durante un episodio de enojo relacionado con un juguete. Los exámenes practicados descartaron cualquier evidencia de agresión sexual, lo que permitió la liberación del extranjero.
Tras quedar en libertad, el hombre anunció una ofensiva jurídica contra quienes impulsaron las acusaciones. De acuerdo con su defensa, encabezada por el abogado Fabio Humar, las denuncias incluirán presuntos delitos de falso testimonio, fraude procesal, injuria y calumnia.