Caso Epstein: Ghislaine Maxwell se niega a declarar ante el Congreso y condiciona su testimonio a un indulto de Trump

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Ghislaine Maxwell, expareja y cómplice del fallecido financista Jeffrey Epstein, se negó a responder preguntas del Congreso de Estados Unidos sobre los vínculos del delincuente sexual con figuras poderosas, aunque dejó abierta la posibilidad de declarar si el presidente Donald Trump le concede un indulto.

Maxwell, la única condenada por el caso Epstein

Maxwell, de 64 años, es hasta ahora la única persona condenada en relación con la red de tráfico sexual encabezada por Epstein. En 2021 fue declarada culpable de tráfico sexual de menores y actualmente cumple una condena de 20 años de prisión en Texas.

Su audiencia con el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes se realizó a puertas cerradas y por videoconferencia, en medio de una fuerte controversia política tras la publicación de nuevos documentos del expediente Epstein.

Se acogió a la Quinta Enmienda

El presidente del comité, el republicano James Comer, confirmó que Maxwell se negó a responder cualquier interrogante.

“Como era de esperar, Ghislaine Maxwell se acogió a la Quinta Enmienda y se negó a responder preguntas”, afirmó, en referencia al derecho constitucional a no autoincriminarse.

Dispuesta a hablar si recibe un indulto

El abogado de Maxwell, David Markus, aseguró que su clienta está “dispuesta a hablar plena y honestamente” si el presidente Trump le concede el indulto presidencial.

El legislador demócrata Suhas Subramanyam, quien participó en la audiencia, consideró que esta postura hace parte de una estrategia para presionar al mandatario.

“Todo esto parece un intento de conseguir un indulto”, señaló.

La ley de transparencia y los archivos de Epstein

La comparecencia se produjo tras la divulgación masiva de documentos del caso Epstein, ordenada por una ley de transparencia aprobada en noviembre por el Congreso y promulgada por Trump, pese a su oposición inicial.

La norma obliga al Departamento de Justicia a publicar todos los archivos en su poder, aunque protege la identidad de las más de 1.000 víctimas, según el FBI.

Sin embargo, la ley prohíbe ocultar información por razones de “vergüenza, daño reputacional o sensibilidad política”, incluso cuando involucre a figuras públicas, funcionarios o dignatarios extranjeros.

Críticas por censura de nombres

El congresista demócrata Ro Khanna, coautor de la ley junto al republicano Thomas Massie, cuestionó duramente las censuras realizadas en los documentos divulgados.

“Hay al menos seis hombres cuyos nombres fueron ocultados sin explicación”, dijo Khanna, mientras Massie señaló que uno de ellos ocupa un alto cargo en un gobierno extranjero.

Entre los documentos censurados figuran correos electrónicos enviados a Epstein con contenido sexual explícito, cuyos remitentes no han sido revelados, lo que Khanna calificó como una “violación flagrante” de la ley.

Vínculos políticos bajo escrutinio

Ni Donald Trump ni el expresidente Bill Clinton, ambos antiguos conocidos de Epstein, han sido acusados de delitos relacionados con el caso. No obstante, Clinton y su esposa, Hillary Clinton, deberán testificar a finales de febrero ante el panel del Congreso.

Trump, quien fue amigo cercano de Epstein en el pasado, no ha sido citado a declarar.

Maxwell fue trasladada en 2025 a una prisión de mínima seguridad tras reunirse en dos ocasiones con el vicefiscal general Todd Blanche, exabogado personal de Trump.

Un escándalo con impacto global

Epstein fue hallado muerto en prisión en 2019, en un hecho que las autoridades catalogaron como suicidio, mientras esperaba juicio por tráfico sexual de menores. Había sido condenado en 2008 por solicitar servicios sexuales a una menor.

Sus amplias conexiones con políticos, empresarios, celebridades y académicos de todo el mundo continúan generando presión política y desconfianza pública, en lo que muchos consideran un posible encubrimiento para proteger a figuras influyentes.

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