Poblaciones indígenas wayuu de los municipios de Distracción, Barrancas y Hatonuevo han convocado un paro este miércoles 23 de julio. El objetivo es exigir el respeto de sus derechos fundamentales y denunciar el abandono estatal frente a sus necesidades más urgentes, como salud, agua, alimentación, vivienda y educación.
Durante la jornada, los manifestantes pedirán que se respete su dignidad humana, su identidad cultural y sus costumbres. Aseguran que el desconocimiento de sus tradiciones y de su autonomía ha generado un trato discriminatorio y excluyente, contrario a lo que establece la Constitución y el decreto 1953 de 2014 sobre pueblos indígenas.
Los voceros indígenas también cuestionan el actuar de la Cámara de Comercio de La Guajira, especialmente en lo relacionado con los registros que afectan a sus organizaciones. Atribuyen la responsabilidad al actual director, y reclaman mayor transparencia, legalidad y diligencia en los procedimientos que involucran a sus comunidades.
Hasta el momento no se ha confirmado si el paro incluirá bloqueos de vías, tomas de entidades o plantones. Los organizadores han sido reservados con los detalles, lo que mantiene en expectativa a las autoridades locales y a la ciudadanía sobre cómo se desarrollará la jornada y cuánto tiempo podría durar.
Los manifestantes han solicitado la presencia del gobernador del departamento, Jairo Aguilar Deluque, así como del director de la Cámara de Comercio y una fiscal de la seccional Fonseca. Su intención es que estos funcionarios garanticen sus derechos, escuchen sus demandas y activen soluciones efectivas frente a sus reclamos.
Las comunidades wayuu del sur de La Guajira insisten en que no buscan confrontación, sino reconocimiento. A través de este paro, quieren visibilizar el abandono estructural que padecen y recordarle al Estado su obligación de garantizar condiciones de vida dignas para todos los pueblos indígenas del país.