El panorama del régimen subsidiado de la Nueva EPS en el departamento del Atlántico se torna cada vez más crítico. Usuarios denuncian que no existen dispensarios habilitados para la entrega de medicamentos, una situación que afecta especialmente a adultos mayores y pacientes con enfermedades crónicas.
Pacientes del régimen subsidiado aseguran que los puntos donde tradicionalmente recibían sus tratamientos dejaron de prestar el servicio. En Barranquilla, por ejemplo, ya no se están entregando medicamentos en droguerías que antes funcionaban como dispensarios autorizados.
Una de las afectadas es Helda Alicia Marrugo Castro, de 76 años, quien necesita medicamentos para la presión arterial e insulina para tratar su diabetes. Según sus vecinos, desde hace dos meses no recibe ninguno de los tratamientos ordenados.

La mujer reside sola en el barrio El Por Fin, en Barranquilla, y depende de la ayuda solidaria de vecinos para comprar parte de sus medicamentos.
“Ella es insulina dependiente y necesita aplicarse la inyección todos los días”, relató una vecina que la acompañó a la Personería de Barranquilla en busca de apoyo institucional.
De acuerdo con estadísticas de la Personería, diariamente se atienden cerca de 70 personas por incumplimientos de las EPS. Aproximadamente el 40 % de los casos están relacionados con la no entrega de medicamentos a afiliados del régimen subsidiado de Nueva EPS.
Aunque la crisis del sistema de salud es previa al actual Gobierno, la situación se ha agravado pese a que la EPS permanece intervenida desde hace más de un año por la administración del presidente Gustavo Petro. Hasta el momento, no se evidencian soluciones efectivas para garantizar el suministro de fármacos esenciales.
Este medio intentó obtener una respuesta oficial de Nueva EPS sobre el panorama en el Atlántico, pero no se obtuvo pronunciamiento.