En su primer discurso como presidente electo, Abelardo De La Espriella envió un mensaje directo a los grupos armados ilegales al advertir que tendrán un plazo de un mes para organizar su sometimiento a la justicia. Además, anunció una auditoría anticorrupción, prometió gobernar para todos los colombianos y aseguró que no ofrecerá beneficios extraordinarios a las organizaciones criminales.

Presidente electo fija postura frente a los grupos armados ilegales
El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, marcó este jueves el rumbo que tendrá su política de seguridad al advertir que las organizaciones armadas ilegales dispondrán de un mes para iniciar un proceso de sometimiento a la justicia una vez asuma oficialmente el poder el próximo 7 de agosto.
Durante la ceremonia en la que recibió la acreditación oficial que lo reconoce como nuevo jefe de Estado, el mandatario aseguró que su administración actuará bajo el principio del Estado de derecho y descartó cualquier posibilidad de ofrecer beneficios especiales o negociaciones que, según afirmó, puedan interpretarse como concesiones excesivas para los grupos criminales.
“A esas personas que están al margen de la ley, disponen de un mes para entrar en razón y organizar su sometimiento al Estado de derecho. En mi gobierno no habrá ofertas generosas”, manifestó De La Espriella, dejando claro que uno de los ejes de su administración será fortalecer la autoridad del Estado y combatir las estructuras armadas ilegales que operan en distintas regiones del país.
El pronunciamiento representa una de las primeras definiciones políticas del mandatario electo y anticipa un cambio en la estrategia de seguridad frente a organizaciones dedicadas al narcotráfico, la extorsión, la minería ilegal y otras actividades criminales.
Asegura que gobernará para todos los colombianos
En su intervención, Abelardo De La Espriella también dedicó un espacio para agradecer a la organización electoral por el desarrollo de las elecciones presidenciales y afirmó que el resultado de las urnas representa un cambio profundo en la forma de hacer política en Colombia.
El presidente electo sostuvo que su victoria fue impulsada por el respaldo ciudadano y aseguró que asumirá la responsabilidad de conducir al país con el compromiso de no defraudar a quienes depositaron su confianza en las urnas.
“No puede faltar una merecida mención a la organización electoral por su trabajo. Se trata de un triunfo ético porque fue del pueblo en contra de los partidos. Los colombianos han votado por un nuevo destino, un nuevo modelo, un nuevo orden y una nueva forma de hacer política. No los defraudaré”, expresó.
Pese a las diferencias que marcaron la campaña presidencial, De La Espriella insistió en que ejercerá la Presidencia para todos los ciudadanos, incluyendo a quienes apoyaron otras candidaturas.
En ese sentido, afirmó que durante su mandato existirán plenas garantías para que la oposición ejerza el control político y exprese sus críticas dentro del marco de la Constitución y la ley.
“Seré el presidente de todos los colombianos. Mis compatriotas contarán con garantías para expresar su respaldo y también para cuestionar las políticas del Gobierno. Habrá plenas garantías para el ejercicio de la oposición”, aseguró.
Anuncia conformación del gabinete y una transición sin improvisaciones
El mandatario electo también informó que avanza en el proceso de conformación del gabinete ministerial junto con el vicepresidente, asegurando que la selección de los futuros funcionarios responderá a criterios de experiencia y capacidad técnica.
De La Espriella señaló que su administración no improvisará en la designación de quienes ocuparán los principales cargos del Ejecutivo y afirmó que actualmente trabaja en la construcción del equipo que lo acompañará durante los próximos cuatro años.
Según explicó, el objetivo es garantizar una transición organizada que permita iniciar el nuevo gobierno con una estructura administrativa preparada para responder a los principales desafíos del país desde el primer día de mandato.
Fuerte crítica al gobierno saliente y anuncio de auditoría anticorrupción
Durante su discurso, Abelardo De La Espriella lanzó fuertes cuestionamientos contra el gobierno que finalizará funciones el próximo 7 de agosto.
El presidente electo afirmó que recibirá un país con profundas dificultades económicas e institucionales y responsabilizó a la administración saliente de debilitar las instituciones públicas y aumentar la polarización política.
“No tengo la menor duda de que asumiré un país quebrantado. La persona a la que sucederé se encargó de debilitar las instituciones y dividir a los colombianos”, manifestó.
Asimismo, recordó las condiciones en las que, según él, enfrentó la campaña presidencial y aseguró que logró imponerse pese a competir contra una estructura política respaldada por sectores de poder.
Como una de las primeras decisiones de su administración, anunció la realización de una auditoría exhaustiva a las finanzas públicas y un proceso de empalme anticorrupción, con el propósito de revisar el estado de las cuentas del Estado y establecer posibles irregularidades.
“Empezaremos por realizar una auditoría exhaustiva y un empalme anticorrupción que nos permita hacer un riguroso corte de cuentas y determinar el saqueo. Estamos trabajando de sol a sol para restablecer el país y recuperar la confianza de los colombianos”, afirmó.
Con este primer discurso como presidente electo, Abelardo De La Espriella dejó definidas varias de las prioridades que marcarán el inicio de su administración: una política de seguridad basada en el sometimiento a la justicia de los grupos armados ilegales, una revisión de las finanzas públicas mediante una auditoría anticorrupción y el compromiso de gobernar para todos los colombianos. En las próximas semanas se conocerán los integrantes de su gabinete y los primeros decretos que orientarán el inicio del nuevo Gobierno.