A pocos días de la segunda vuelta presidencial en Colombia, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció un alto al fuego unilateral que estará vigente durante tres días con el propósito, según indicó la organización armada, de no interferir en el proceso electoral que definirá al próximo mandatario del país.
La medida fue comunicada por la dirección nacional de la guerrilla a través de un pronunciamiento en el que ordena a todas sus estructuras abstenerse de realizar operaciones militares ofensivas contra las Fuerzas Armadas del Estado entre las 00:00 horas del 20 de junio y las 00:00 horas del 23 de junio.
De acuerdo con el grupo insurgente, la decisión busca garantizar el ejercicio democrático de los ciudadanos y reafirmar una política que, según sostiene, ha aplicado en anteriores jornadas electorales realizadas en Colombia.
ELN asegura que respetará el derecho al voto
En el comunicado, la organización afirmó que este cese temporal de acciones ofensivas representa un gesto de respeto hacia el derecho de los colombianos a participar libremente en las urnas.
Asimismo, señaló que mantiene una posición de no intervenir en las decisiones políticas de los ciudadanos y aseguró que no ejerce presión sobre las personas para que apoyen una determinada candidatura durante los comicios.
El anuncio se produce en un contexto político marcado por la expectativa frente a la segunda vuelta presidencial, programada para el próximo 21 de junio, en la que millones de colombianos acudirán a las urnas para elegir al sucesor del presidente Gustavo Petro.
Cuestionan pronunciamientos internacionales
Dentro del mismo documento, el ELN también expresó críticas frente a lo que calificó como una intromisión de mandatarios extranjeros en la política nacional.
La organización hizo referencia al respaldo expresado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al candidato Abelardo De La Espriella, señalando que las decisiones electorales corresponden exclusivamente a los ciudadanos colombianos.
El pronunciamiento ocurre mientras permanecen paralizadas las conversaciones entre el Gobierno y esa guerrilla, proceso que en los últimos meses ha atravesado momentos de tensión y ruptura de compromisos entre las partes.