La tarde del martes 22 de julio se registró un trágico hecho en el municipio de Turbana, Bolívar. El joven ingeniero Diego Morillo, oriundo de Villanueva, La Guajira, fue asesinado a bala dentro de una obra de construcción donde se adelantaba un proyecto de megacolegio.
Según relatos de testigos, varios sujetos armados que se movilizaban en motocicletas ingresaron al sitio. Uno de ellos se dirigió directamente hacia Morillo, con quien sostuvo unas breves palabras antes de dispararle varias veces. El ataque ocurrió a escasos metros de otros trabajadores.
“El ingeniero se apartó un poco para hablar con ese hombre que llegó en moto. Eran como ocho los que aparecieron”, contó uno de los obreros presentes en el lugar.
Morillo murió en el sitio, ante la mirada atónita de sus compañeros, quienes no pudieron hacer nada para evitar el crimen. Los agresores escaparon rápidamente y hasta ahora no se ha logrado establecer su identidad ni las causas del homicidio.
De manera preliminar, se conoció que días antes del ataque, personas desconocidas habrían llegado a la obra preguntando por el ingeniero. Al no encontrarlo, dejaron un papel con un mensaje dirigido exclusivamente a él, el cual ya es parte del material que manejan las autoridades en la investigación.
El caso es objeto de investigación por parte de las autoridades judiciales, que buscan establecer si Morillo había recibido amenazas previamente y dar con los responsables del asesinato.