Un fuerte debate se desató en Maicao tras la decisión del alcalde Miguel Felipe Aragón González de destinar 503 millones de pesos para la realización de los Juegos Wayuu 2025, una cifra que cuadruplica el presupuesto manejado en años anteriores, cercano a los 120 millones.
La noticia generó preocupación entre líderes políticos y ciudadanos, quienes cuestionan la priorización de recursos públicos y el posible conflicto de intereses, ya que el dinero sería administrado por una fundación vinculada a la familia materna del mandatario.
Críticas de exalcaldes y concejales
El concejal y exalcalde Eurípides Pulido Rodríguez reconoció la importancia de institucionalizar los Juegos Wayuu, pero advirtió que el aumento presupuestal es “desproporcionado” y podría afectar la estabilidad financiera del municipio.
Por su parte, el también exalcalde Mohamed Dasuki señaló que, aunque la celebración tiene un valor cultural, la inversión resulta excesiva frente a las múltiples necesidades de las comunidades wayuu. “Unos juegos duran tres o cuatro días, pero reparar un molino de agua sirve por décadas”, afirmó, al resaltar que con esos recursos se podrían atender problemas urgentes de agua y energía solar.
Dudas sobre transparencia
La administración municipal aseguró que los recursos buscan fortalecer la identidad cultural del pueblo wayuu; sin embargo, la asignación del contrato a una ONG previamente relacionada con el alcalde ha levantado suspicacias.
Los organismos de control, como la Procuraduría, ya fueron notificados para verificar si el proceso contractual se ajusta a los principios de transparencia y legalidad.
El dilema de fondo
El debate no cuestiona la existencia de los Juegos Wayuu, sino el monto de la inversión y su pertinencia frente a las carencias estructurales del municipio. La comunidad espera explicaciones claras sobre la distribución de los 503 millones, la contratación de proveedores y los beneficios concretos que quedarán tras la celebración.
Como lo resumió el concejal Pulido: “No se trata de estar en contra de los juegos, se trata de entender si el municipio puede darse el lujo de destinar semejante suma sin descuidar necesidades básicas”.
Por ahora, la expectativa recae en los entes de control y en la capacidad del gobierno local para disipar las dudas que hoy rodean la millonaria inversión.